En términos generales, ejercitar nuestro cuerpo acarrea beneficios. Existen múltiples –infinitas- maneras de activarnos: desde un baile, hasta un sprint, pasando por una tarde plantando tomateras. En esta línea, diferenciamos tres factores determinantes con los que podemos clasificar los ejercicios: espacio, tiempo e intensidad. No es lo mismo estar tres horas en el huerto –actividad suave de larga duración al exterior-, que veinte minutos a tope en la cinta de correr –actividad intensa de corta duración en el interior-.

Beneficios generales de la actividad al aire libre

Como aquí solo nos gustan los deportes de montaña, el primer factor (espacio) siempre será el mismo: al aire libre. Los otros dos, tiempo e intensidad, dependerán de la actividad que estemos practicando, de la carga que usemos, de nuestra motivación y empeño… En este post encontraréis información sobre tiempo e intensidad en los deportes de montaña.  Pero centrémonos en el factor espacio, que es invariable en nuestro caso, pasemos a ver qué beneficios nos aporta el deporte al aire libre:

  • Vitamina D. La exposición al sol es necesaria para la absorción de la Vitamina D, imprescindible para el funcionamiento correcto del organismo, principalmente para la absorción del calcio, pero también regula el fósforo en sangre. Es decir, la vitamina D es necesaria porque contribuye a la formación y la mineralización ósea. Cambiemos los suplementos por un paseo matutino al sol.
  • Salud mental: tanto estar en plena naturaleza, como hacer deporte mejora del estado anímico, aumenta la autoestima y puede reducir el estrés. Si ambas cosas tienen estos beneficios por separado, ¡imaginad juntas! Menos prozac y más senderos.
  • Longevidad: del mismo modo que el punto anterior, el ejercicio al aire libre se asocia a mayor longevidad, y a una mejor salud en edades avanzadas. Esto se supone que es así gracias a estudios de los telómeros del ADN (los extremos de nuestros cromosomas), que se acortan con la edad. El ejercicio y un estado mental relajado promueven la enzima telomerasa, la cual previene este acortamiento relacionado con el envejecimiento.

A estos beneficios, hay que añadir que el deporte en el monte es mucho más económico –¡no pagas gimnasio!- y mejora la adherencia, nos cuesta menos motivarnos para salir a practicarlo, por ser más variado y estimulante. Menos en los días de mal tiempo, hacer ejercicio en la naturaleza es todo ventajas. Aunque para algunos, los más recios, también el mal tiempo es un aliciente del que sacar provecho.

Ya para acabar, a todo esto sumaremos las ganancias intrínsecas del deporte en general, que son múltiples y variadas: previene de ciertas enfermedades como la obesidad o la hipertensión, protege el sistema cardiovascular, ayuda al control de peso, promueve un sistema musculo-esquelético más fuerte y sano, mejora el rendimiento intelectual…vamos, que dicho así parece la panacea, pero no se trata de algo inmediato. La práctica regular del deporte al aire libre conlleva pequeñas mejoras que, a lo largo de los años, se revelarán en una mejor calidad de vida. 

Beneficios específicos según el deporte

Consideramos los grandes rasgos de cada uno y su implicación en el sistema cardiovascular, el tren inferior o superior y el control mental, todo grosso modo. No se contempla la duración ni la intensidad, ni la combinación de varios deportes, que es lo habitual. Por ejemplo, en vía larga normalmente se requiere de una aproximación –senderismo- para luego realizar la vía –escalada en vía larga- y, finalmente, el retorno, quizás con algún rappel y vuelta al punto inicial –senderismo-. En ESTE post hallaréis otro tipo de clasificación, entre el desempeño muscular o el cardiovascular según la intensidad y duración de cada actividad.

Alpinismo

Beneficio cardiovascular y mejora del VO2 max. Desarrollo musculatura de piernas y espalda. Es habitual el trabajo en fatiga (ascensiones largas) donde se fomenta una mejor tolerancia al cansancio y al dolor.

Senderismo

Beneficio cardiovascular y mejora del tren inferior. El tren superior también se beneficiará si se usan bastones – de montaña o estilo nordic walking – y se lleva mochila.

Trail

Beneficio cardiovascular y mejora del VO2 max, buen desarrollo de tren inferior, en especial gemelos y quadriceps.

Escalada deportiva

Beneficio en la musculatura del tren superior, especialmente antebrazos, brazos, espalda y abdominales. Puede requerir un alto grado de concentración (mindfulness que dirían los modernillos) para superar secuencias complicadas y/o el miedo a la caída.

Escalada en vía larga

Beneficio muscular del tren superior. Puede requerir un alto grado de concentración para superar pasos expuestos.

Boulder

Desarrollo muscular general y de la potencia y explosivid. Mejora también del tren inferior y lumbares. Puede requerir un alto grado de concentración para superar secuencias complicadas o «peligrosas».

Vías ferratas

Ligero beneficio muscular general, siempre mayor en tronco superior que en el inferior. 

Esquí de montaña

Beneficio cardiovascular y mejora del VO2 max. Desarrollo muscular del tren inferior, especialmente el cuáriceps en las bajadas. También de brazos y espalda gracias al uso de bastones.

Escalada en hielo

Beneficio en la musculatura del tren superior, especialmente antebrazos, brazos, espalda y abdominales. Así como muy especialmente de los gemelos, por el uso constante de los crampones. Puede requerir un alto grado de concentración (mindfulness again) para superar secuencias complicadas y/o peligrosas.

Bicicleta de montaña

promueve la musculatura de piernas, sobre todo de gemelos y quadríceps. Mejora el sistema cardiovascular. En bajadas por senderos y modalidad de descenso, el componente técnico y mental también tiene un peso pronunciado por la dificultad – y posible peligrosidad- añadida.

Muchas de estas actividades se realizan con un objetivo concreto: conquistar una cima, escalar una vía concreta, etc. Alcanzar con éxito cada reto, además, genera la positiva sensación de autorrealización y, obviamente, mejora el estado anímico y la autoestima.  

El deporte en la montaña es para todos

Practicar la actividad que quieras o puedas según tus condiciones es muy provechoso para tu cuerpo y tu mente. Puede ser tan fácil como darse un garbeo por el bosque o tan difícil como escalar la Cima Grande en Dolomitas, ambas cosas son beneficiosas…¡y no son excluyentes! Lo importante es empezar y no dejarlo, para ello solo hay un truco: divertirse. Así que… ¡ánimo y disfruta de la subida!

Referencias

https://www.efesalud.com/los-beneficios-de-hacer-deporte-al-aire-libre/